miércoles, 30 de marzo de 2016

Desde nuestro cariño al mar azul.

Han pasado tres años. Han pasado tres años largos en el que no has estado presente. Ha pasado tres años en el que hemos aprendido a sentir con fuerte impotencia el haberte ido y no poder volverte a oler, a sentirte por las mañanas mientras haces el café o bien cuando me dices de sacar a Muffy por las tardes tras mi despiste. Han pasado tres años sin tí, Papá.

Hoy te quiero escribir esta nueva carta, pensando que la anterior sería la última pero no quiero perder la oportunidad nuevamente de volverte a escribir y decirte todo lo que ha ocurrido a lo largo de estos tres angustiosos años sin ti.

Las cosas en casa han cambiado, Papá. Tu pequeño Stéfano ya tiene el sacramento del bautismo y en el que me siento muy orgulloso por formar parte de su nueva aventura de la vida al convertirme en su tito y su padrino. Llegó un nuevo inquilino a la familia, Curro como tú Papá. Ahora está aprendiendo a andar y el pobre mío la de choques que se da contra el suelo un día de estos se nos va a quedar sin dientes.

Paloma es toda una mujercita, está sacando muy buenas notas. Es una niña muy inteligente. ¿Qué te digo de Nicolás? Es el más juguetón de todos. No para estar quieto en ningún momento y madruga como el que más de toda la familia con el juego siempre en mente y con ganas de vivir un nuevo día.

Rubén ha cambiado muchísimo. Ahora mismo está con nosotros recogiendo fuerzas para regresar al cole prontito. Su voz ha cambiado y ahora parece más pequeño. Todo ha salido bien, gracias a tu ayuda desde el cielo.

Sobre mis hermanas que decirte de ellas cuatro, que seguimos unidos gracias a Dios y que tu cada día nos arropa desde un rincóncito de ese gran cielo en el que nos observas cada día. Si tu supieras de la mayor Pipi, ella tiene... ¡cabras! y hace unos quesos que ojalá te pudiera dar un buen trozo para que lo probases. Sé que el queso fresco era una de tus delicias junto a un poquito de miel. En esos momentos no veas lo que no hemos acordado de tí,

¿Sobre mí? ¿Qué como estoy? ¿Qué si ya estoy acompañado? No Papá. Pero de momento tengo puesto mi corazón y mi mente en otras prioridades más importantes, como el de ser feliz y seguir avanzando poco a poco en el mundo de la educación. Espero contar con tu ayuda, Papá.

Mamá sigue añorando tu esencia de que esté a su lado día tras día, y yo que en muchas ocasiones estoy solito con ella no veas lo que te menciona, ay mi madre lo triste que se me pone cuando su cabecita baja a recordarte y pensar en aquellas personas que hemos perdido porque tu no estás con nosotros. Ella se pone muy triste, pero siempre le digo que si eso ha sido así es que Dios lo ha querido. No somos nadie para meternos en la vida de nadie y menos en la del destino, ¿verdad, Papá? Tu ya sabes a quien me refiero, puesto a que seguramente tu ya hayas visto todo el percal que hay.

Muffy sigue siendo el cabrón de siempre, jejeje. Mea y caga a donde quiere. Menos mal que le tengo el ojo echado... ¡si Papá... lo tengo que sacar más tempranooo!

Pero esta mañana del 30 de Marzo he tenido la necesidad al levantarme de la cama el escribirte esta carta y meterla en esa botella azulada que tanto te gusta. Tu azul. Tu color favorito. Muchas veces cuando llevo una prenda azul... me acuerdo de tí.

¡Otra cosa! ¿Sabes quien habla mucho de tí? La dueña de la Venta Pinto de la Barca. Los otros días habló de su hermano que también lo perdió y su mano en mi hombro me dijo... "no sabes lo que yo cambiaria por estar más tiempo con mi hermano". Mis ojos se nublaron en ese momento pero no era plan de soltar lágrimas con todos los moteros que había allí en ese día.

Se me acaba el tiempo. Pero tengo todo el tiempo del mundo en recordarte desde mi corazón. ¿Sabes porque te he mencionado en esta carta tantas veces? Porque no sabes las ganas tan inmensas en llamarte una y otra vez.

Ahora enrollaré este mensaje en esta botella azulada y la tiraré al mar con el deseo que en alguna ocasión esta carta puedas leerla alguna vez.

Te quiero, te querré siempre.

Tu hijo... Curro. Tu Currito...