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El final de un camino y el arrancar de uno nuevo.

¡Buenas amig@s!

Os puedo anunciar muy contento que desde hace unos días soy oficialmente un nuevo conductor, ¡he aprobado el carnet de conducir! Estoy enormemente feliz. Aún me acuerdo en esas primeras prácticas que tuve y yo me decía, ¿tendré los huevos para sacarme el carnet de conducir? Y desde luego que sí. Gran parte de este nuevo triunfo en mi vida es a mi maestra MariCarmen y a Diego, mis dos profes de la Autoescuela Diego en la que he estado, desde quebraderos de cabeza a finalizarlo con un enorme y emotivo abrazo cuando me felicito en la autoescuela.

Retrocedemos al jueves pasado cuando me examiné. Eran las 8:30 de la mañana, había llegado el examinador, tuve mucha suerte que era el mismo muchacho de la otra vez anterior que me suspendió. Si, no sé si lo conté, pero me examiné la semana pasada por primera vez y lo suspendí por un peatón antes de llegar al finalizar el exámen, fue mala suerte pero bueno ya salí bien en esta segunda oportunidad. A eso de las 8:33 arranqué el coche y mi corazón comenzó acelerar como el motor del coche, ambos entramos en una nueva sincronización a un nuevo camino, ¿sería el último camino? En el interior del coche se respiraba un aire inquietante e incertidumbre de lo que pudiera ocurrir en esta ocasión. El examinador me dejó como la otra vez sus minutos de autonomía para que yo me defendiera por el interior de la ciudad, y cuando vio oportuno me sacó de la ciudad saliendo de la retonda que va hacía Cádiz. Me indicó que cogiera la autovía pero en esta ocasión con destino a Cádiz, allí era yo, los espejos y los intermitentes para poder acceder a la autovía. El camino por la autovía fue muy buena, accedí por Torregorda y de ahí cambio de sentido hacía mi destino final San Fernando.

Llegamos a San Fernando, no me gustó para nada la entrada que hice y fue una de las dos leves que tuve, pero bueno me auto corregí a tiempo y entré bien metiendo a segunda antes de llegar a la retonda y de ahí para Camposoto. Antes de terminar me hizo estacionar en línea, y lo hice muy bien. ¡Es que he tenido una gran maestra! Los estacionamientos y sus truquillos de los ángulos es lo que tiene, pero lo saqué.

Cuando llegamos al final del camino el examinador me dijo que había tenido un par de leves pero estaba aprobado, y acto seguido me felicitó. En este momento que él me felicitó pude observar como mis manos comenzaron a temblar. En ese momento pasó por mi cabeza todos los momentos que había pasado con MariCarmen, Diego y el coche en las incontables clases de práctica, ¡pero ha merecido muchísimo la pena!

Cuando abrí la puerta del coche no sabía donde me encontraba, ¿había llegado al final del camino? Mis manos comenzó a temblarse aún más, mi maestra me dió mi DNI para que lo guardase y aún me acuerdo de esas palabras. ¡Estás aprobado! No sabía si había metido el DNI en su lugar o en el billetero, pero aún así... ¡lo logré! ¡Si! ¡Era el final del camino!

Ahora llega el momento... el momento de arrancar el motor de otro coche diferente y el arrancar de un nuevo camino.

Antes de terminar no quiero parar de agradecer a todas esas personas que han estado a lo largo de este camino de aprendizaje: a mi familia, a la Autoescuela Diego (Mari Carmen, Diego y a Nuria) y a todos mis amigos. No soy muy bueno dando consejos, pero como consejo os puedo decir que nunca os echéis para atrás en este bonito camino del aprendizaje de la conducción, a parte de conocer a gente tan estupenda y simpática, aprendes que debemos de seguir adelante como las ruedas del coche, y nunca dar marcha atrás. Como bien dice mi maestra, si cometes un fallo debes de intentar que no se vuelva a producir en una segunda ocasión, porque así es como aprendemos todos y cada uno de nosotros. ¡Adelante! ¡A sacarse el carnet! No os arripentiréis! Es bonito todo este mundillo, os lo puedo decir el tío más torpe del mundo entero que le ha costado lo suyo y os puedo decir con una gran sonrisa de oreja a oreja, ¡que se puede!

¡Anda mira! Por lo menos... no me lo he sacado en verano el carnet como decía, jajajaja. :P

Nuevamente... ¡¡GRACIAS!! ¿arrancamos el nuevo camino? Ahora a buscar nuevas aventuras.

Autoescuela Diego
Calle del Rosario, 21, 11100 San Fernando, Cádiz.
956 88 93 04





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