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Interconectados por la red. Capítulo 5: Reencuentro.

¡Hola!

Llegamos al penúltimo capítulo de esta historia. Ha pasado mucho tiempo desde que os puse el primer capítulo de la primera temporada aquí en el blog, pero ha llegado el momento de ir cerrando los nudos poco a poco con este penúltimo capítulo y por supuesto en el desenlace que será añadido en los próximos días.

No perdaís detalle de este capítulo que será breve pero intenso, no faltará de nada. ¿Confesará Sofía a Javier sus verdaderas intenciones?

¡Disfruten!

Interconectados por la red.
Temporada 2: La verdad del amor por internet. Capítulo 5: Reencuentro.
  • Sinopsis:  El destino ha hecho que Javier y Sofía se reencuentre en una rueda de prensa. Precisamente es ella la que organiza la rueda de prensa, pero se sorprende al ver a su amigo de hace doce años entre todo el publico. ¿Cuál serán sus primeras palabras a él? ¿Cómo se reencontrará? ¿Qué sorpresa tendrá Sofía para Javier? No te pierdas el penúltimo capítulo. Un capítulo con un trágico final. ¡Descúbrelo!
    Nota: Disfruta de un pequeño adelanto del último capítulo en el termino de este. ¡No te lo pierdas!
  • Descarga: Pincha aquí para descargarte el penúltimo capítulo en formato pdf.
Interconectados por la red.
Temporada 2: La verdad del amor por internet. Capítulo 5: Reencuentro.

¡PLASSSSSSSS!

El vaso cayó al suelo y todos muy asustados se levantaron de sus sitios, los jefes que estaban sentados en la mesa dio por terminada la rueda de prensa.

Antes de irse todas las personas que hubo, que fue muchísimas, aplaudieron por la buena rueda de prensa que dio Sofía.

Ella aún seguía muy desconcertada, sentada en una silla. Yo me fui del recinto e iba camino hacía las oficinas del periódico para dar el último retoque a las respuestas que había recogido en la rueda de prensa, pero a esto que ya íbamos camino de las oficinas yo di marcha atrás. Necesitaba volver al recinto y hablar con esa persona que me tenía en ascuas desde hacía muchísimo tiempo.

Javier: Toma Roberto, aquí tienes las preguntas. Por favor, quédate en la oficina no creo que tarde mucho tiempo.

Roberto: Pero… ¡JAVIER!, ¿A DÓNDE VAAAS?

Sin volver la vista atrás, me fui corriendo hacía el recinto y a ver si tenía suerte de poder encontrarme a Sofía.

Ya estaba oscureciendo y las estrellas se veían en el cielo. Cuando llegué al recinto, pude observar un guardia de seguridad en la puerta.

Javier: Perdón, ¿se encuentra Sofía? La que dio hace como cosa de una hora, una rueda de prensa.

Guardia de Seguridad: Si.

Javier: ¿Podría entrar?

Guardia de Seguridad: No.

Javier: Por favor, es importante. Necesito verla, es urgente.

Guardia de Seguridad: No creo que sea tan urgente.

No había formas de poder entrar al recinto. Y me hice el tonto, como el que no quería nada y me iba. Pero me fui calle abajo y me escondí detrás de un coche. Tuve la suerte que el guardia de seguridad se puso a hablar con un hombre. En ese lugar en el que me encontraba comencé a darle vuelta a mi imaginación para intentar idear un plan y poder entrar.

Minutos más tarde, vi como un gran carro lleno de maletas iba a entrar dentro y me puse a su lado con el fin del que el guardia de seguridad no me pillara.

Faltaba poco para que el carro entrase en el recinto, pero por mala suerte, antes de que entrara ya había terminado la conversación con aquel hombre y el guarda de seguridad se percató de mi entrada. Cogí un gran acelerón y entré.

El guardia de seguridad iba detrás de mí con una gran porra en su mano para darme, pero yo fui más veloz que él, corrí hasta que de repente vi a lo lejos a Sofía.

Javier: ¡SOFÍAAAAAAAAAAAAA!

Sofía, se encontraba hablando con uno de los jefes con barba blanca sobre su rueda de prensa y de repente con gran velocidad detrás de mí se adelantó un hombre muy guapo, delgado y muy bien afeitado. Olía a un buen perfume.

Sofía: ¿Javier?

Nunca pude imaginar lo que iba a pasar en ese momento. Ese hombre bien vestido se acercó a ella y le dio un gran beso en sus labios.

No podía ser, ¡NO PODÍA SER! ¿SOFÍA TIENE NOVIO O….? ¿SU MARIDO?

Ella se percató de mi llegada y se puso muy seria cuando le dio el beso a lo que supuestamente y seguro que fuera su marido.

Yo paré en seco, no llegué a tocarla.

Carlos: Cariño, lo has hecho genial. ¿Pero qué te pasó en el último momento? ¿No será el bebé?

Javier: ¿QUÉEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE?

Mi grito se había escuchado por todo el recinto. Y entonces el guardia de seguridad me cogió por el brazo.

Guardia de Seguridad: Te pillé.

Yo tenía una cara muy seria, el guardia de seguridad tenía su mano sujeta a mi brazo. Nunca había sentido tan gran vacío en mi corazón, ¿por qué he tenido que esperar doce jodidos años?

Javier: ¡DEJAME EN PAZZZ!

Di un gran empujón al guardia de seguridad que chocó contra la pared y fui andado hacía la salida del recinto, pero mis pasos fueron cada vez más ligeros. Ya me encontraba corriendo calle atrás.

Todos esos buenos momentos que había pasado con Sofía, esas charlas que tuve con ella en el I love heart. ¿Han servido para algo? ¿Por qué está casada? ¿Por qué nunca me ha esperado? ¿Sólo era yo un parte de un juego sin final? ¿Sin explicación? ¿Sin sentido?

Mis ojos poco a poco se nublaban, no podía ver nada, un cerrar más de mis ojos y me caían dos grandes lagrimones. Sé que los hombres no lloran, pero esta vez no era yo el que lloraba, el que lloraba era mi corazón. Un corazón derrotado por una verdad oscura.

Escuchaba pasos que iban detrás de mí, una calle más arriba, se trataba de Sofía.

Sofía: ¡JAVIEEEEER, POR FAVOR ESPERATEEEEE! ¡JAVIEEEER!

Javier: ¡DEJAMEEEE ME HAS MENTIDO! ¡ME DIJISTE QUE ME QUERÍAS!

Mi velocidad fue acelerando cada vez más. Hasta que vi un paso de peatones que tenía que cruzar, pero pasé totalmente del paso de peatones y crucé sin mirar para adelante y hasta que de repente un coche con un chica, llegó al paso de peatones y no pudo acelerar a tiempo.

Chica del coche: ¡OH NO! ¡LO VOY A PILLAR!

El coche sonó, ¡PIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII!

Sofía: ¡JAVIEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEER, NOOOOOOOOOOOOOOO!

Pude observar como mi vida iba a terminar en ese mismo momento, todos los recuerdos que he tenido en esta vida se me iba a ir, ¿todo por amor?, ¿por qué?, ¿por qué por amor?

Antes que me atropellase note como si dos manos me empujaran hacía la acera y escuché como el coche había atropellado a otra persona en vez de a mí.

No podía ser, habían atropellado a una persona en mí lugar. ¿Por qué me quiso ayudar?, ¿por qué me ha salvado?, ¿quién ha podido salvarme?

Esa persona la que me había salvado es, Carlos.

Continuará...

Interconectados por la red.
Temporada 2: La verdad del amor por internet. "Adelanto del último capítulo, el capítulo 6: Formateando".

El coche sonó, ¡PIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII!

Sofía: ¡JAVIEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEER, NOOOOOOOOOOOOOOO!

No podía ser, habían atropellado a una persona en mí lugar. ¿Porqué me quiso ayudar?, ¿porqué me ha salvado?

Esa persona la que me había salvado es, Carlos.

Yo me arrodillé y me dispuse a levantarle, puse una de mis orejas sobre su pecho. Su corazón aún seguía latiendo.

Javier: ¡UNA AMBULANCIA, JODER! ¡UNA AMBULANCIA!

Sofía: ¡Cariñoooo!

Al llegar Sofía, me levanté. Puse mi mano derecha sobre el hombro de Sofía.

Javier: Lo siento muchísimo.

En ese mismo momento llegaron las ambulancias. Sofía me puso una cara triste y no me dijo ninguna palabra.

Desde siempre odio los hospitales, nunca me gustó estar en uno. Y me encontraba en un pasillo del hospital apoyando a Sofía, apoyándola... ¿qué ironía verdad? Cuando hace doce años ella me hizo trizas el corazón justamente en el mismo hospital. Nunca quiso saber de mí, y yo aquí estoy ayudando a superar este mal trago.

Javier: Sofía, en serio. Él que debería de estar sometiéndose en la operación debería haber sido yo.

Sofía: No te culpo para nada, Javier. Si él te quiso ayudar es porque él ha querido ayudarte, nada más.

Javier: Ya…, pero yo jamás me he querido entrometer en vuestra relación.

Sofía me levantó del sitio y me cogió de los brazos.

Sofía: Javier, eres muy joven. Seguramente que encuentras a alguien cuando menos te lo esperes. Yo por tí, no siento nada…, ¡JAMÁS HE SENTIDO NADA POR TI!.

Javier: ¿CÓMO? ¡DIME LA VERDAD! ¡POR FAVOR! ¡DÍMELA!

No te pierdas el desenlace de Interconectados por la red. Muy pronto aquí, en el Baúl Místico.

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