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La Amanplesna. Epílogo. El Desenlace.

Buenas tardes a todos.

Ha llegado el momento que no quería que ocurriera pero ha ocurrido, el cierre definitivo de mi última historia, La Amanplesna. Hoy os he añadido el epílogo que nos relatará lo ocurrido con Juliana y sus amigos diez años después de los acontecimientos con la gruta y la Amanplesna, y con esto cierro la historia. Antes de cerrar este post no quería marcharme si antes agradecer a aquellas personas que han estado ahí desde un principio. Aquellas personas que han echado aunque haya sido una pequeña miradilla a mi historia a ellos y a ellas, os lo agradezco de corazón. A los que hayaís sido lectores de mi historia deciros que no tengo palabras de gratitud a vosotros.

Espero que esta historia haya sido de vuestro agrado y hayaís encontrado en ella un rato de entretenimiento y de lectura. Comunicaros que de momento no tengo en mente el escribir ninguna historia más, y no creo que haga, pero siempre estaré orgulloso de esta historia.

Al final del epílogo os encontraréis con un vídeo que he querido haceros en persona donde os explico los entresijos más escondidos de la Amanplesna, desde su creacción hasta llegar a una despedida para todos vosotros y vosotras. Mis disculpas si me notaís bastante nervioso.

Por último agradecer a aquellas personas que me animaron desde un primer momento el escribir esta historia. A ellos siempre tendrán mi cariño y mi respeto.

A todos los seguidores de la Amanplesna... ¡Gracias!

La Amanplesna. Epílogo.
  • Sinopsis: Ha pasado diez años de los últimos acontecimientos ocurrido con la gruta y con la Amanplesna. Llegamos al final de este largo viaje. Veremos como han transcurrido estos diez años para nuestros personajes más queridos de la historia. Disfrutar muchísimo de este caramelo dulce y último que os ofrezco. Un caramelo que hoy se despide para siempre. ¡Disfrutarlo!
  • Descarga: Pincha aquí para descargar el epílogo en formato pdf.
La Amanplesna. Epílogo.

Diez años más tarde.

Nos encontramos diez años más tarde después de lo sucedido con la gruta y la Amanplesna. Todo ha acabado notablemente para la familia de Juliana y para sus amigos.

Ella se marchó a vivir a Asturias, en un pequeño pueblo de muy pocos habitantes pero no muy lejos de la gran ciudad. En ese pequeño pueblo es donde viviría hasta el último día de su vida junto a su marido Mateo y su pequeño hijo que se llama Stéfano.

Juliana, acerca una silla a su escritorio y se dispone a escribir una carta a una persona muy especial.

Querida madre,

Hoy hace diez años justos que te marchaste al cielo. Aún sigo añorando ese cariño que me proporcionaste cuando nos conocimos por primera vez. ¿Cómo te encuentras allí en el cielo?

Por aquí todo marcha de maravilla. Papá ha dejado los trabajos de investigación de la universidad y se ha dedicado a la enseñanza únicamente, está muy feliz. El tiempo para papá ha pasado muy bien, se le ve hasta más guapo. Ahora vive con un pequeño perrito que se llama Nexruc, ¡es muy bonito! Para impartir las clases en la universidad le ayuda su compañero Hilario, el pobre cuando se despertó en el día en el que te marchaste no sabía a donde se encontraba. Él no sabía como había llegado allí, le estuvimos que explicar todos los acontecimientos, ¡se puso las manos en la cabeza!

El abuelo Pascual ahora se ha puesto muy gruñón pero se le quita todo cuando ve a su pequeño nieto Stéfano entrar por la puerta, ¡es un crío! Se lleva horas y horas jugando con Stéfano. Me gusta verles sonreír a ambos. Ahora dedica sus tiempos de ocio a la carpintería, ¡hace maravillosos muebles! Ojalá estuvieras aquí para verlos.

¿A qué no sabes que ha pasado en estos últimos años? Mengu y Satsuka, mis amigos, ¡se han casado! Parece ser que a Mengu le costó la propia vida confesar sus propios sentimientos y al final acabaron casándose. La boda de ambos fue muy bonita. Había flores por todos lados y yo no paraba de oler una a una las lindas flores que había allí.
Sobre mí y Mateo, decirte que nos casaremos dentro de muy poquito. Actualmente tenemos un hijo que es muy lindo pero es muy travieso. Tiene el pelo como yo, y el genio del abuelo. Sus ojos son como los tuyos. Me recuerda mucho a ti.

No quiero terminar esta carta sin mandarte mi mayor cariño a ti y a todos los que estén acompañándote en el cielo. Nunca olvidaré lo que hiciste por mí. Pronto nos rencontraremos y podremos estar juntas para siempre.

Gracias por todo el cariño que me ofreciste en tan poco tiempo. Siempre te llevaré conmigo, en todo momento.

Gracias por todo mamá.

Tu hija,

Juliana.


Juliana metió la carta en un pequeño sobre de color crema, y se acercó a la entrada de la casa donde se encontraba Mateo y a su lado su hijo Stéfano. Por el pasillo de la habitación a la entrada de la casa, Juliana contempló algunos que otros cuadros que tenía puesto a lo largo del pasillo. En esos cuadros podía observar los maravillosos momentos que había vivido junto a su familia y a sus amigos en los últimos años. Cuando llegó a la entrada de la casa, cogió un ramo de margaritas que se encontraba en un jarrón encima de una pequeña mesita. Ese ramo de margaritas estaba envuelto por un papel transparente. Con delicadeza depositó la carta que había escrito entre las margaritas.

Ellos tres se dirigieron al cementerio del pueblo donde se encontraba la tumba de la madre de Juliana. A los pies de la tumba, Juliana depositó el ramo de margaritas con la carta y besó la lápida de su madre.

Stéfano que tenía cara de sorprendido por como reaccionaba su madre al ver la tumba de su mamá se acercó a ella y la abrazó.

Stéfano: Mamá, ¿algún día conoceremos como apareció en este mundo la Amanplesna?

Juliana: Quizás algún día lo averiguaremos, algún día…

Stéfano se acercó a la lápida y la beso con muchas fuerzas.

Stéfano: Te quiero abuelita.

Mateo abrazando a Juliana se acercó y la cogió de la cintura. Ella cogió a su hijo de la mano derecha y los tres se marcharon del cementerio.

Una pequeña ráfaga de viento entró en el cementerio y levantó un poco el cabello de Juliana y ella echó una mirada para detrás. Al darse la vuelta pudo observar como una pequeña margarita echó a volar y se perdió entre el cielo.

Fin.

La Amanplesna. ¿Cómo se hizo? & Despedida.


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