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Un poquito para navidad.

¡Hola a todos/as!

Es muy tarde y aún no me he acostado pero no me encuentro muy bien y necesitaba desahogarme con mi blog, el baúl místico. Un baúl que en su anterior post alcanzó la cifra de cincuenta posts. Un blog que os habrá: entretenido, reído, llorado, sufrido en cada uno de sus posts. Pero antes de que acabe el año me gustaría recordar de aquellas personas que no tienen dinero suficiente para comprar los regalos de los reyes a sus hijos.

¿Cuántas familias pueden verse identificada? Miles, amigos míos. ¡Miles! Pero no solo en nuestro país, sino en muchos más otros países. Muchas familias están pasando el mal trago de no poder regalar a sus hijos un pequeño regalo o ese pequeño cubilete que veís en la imagen.

Caminando hoy por las calles de mi ciudad con mi perro, veía como una madre corría con su hija sin parar calle abajo para no mojarse de la lluvia y se metieron a un portal para refugiarse, pero hay muchas madres que no tienen ni portal y que lo pasan en las calles con sus cartones, con sus mantillas todo el frío invierno. Al lado de ellas podremos encontrar sus platillos con céntimos que no llegan a más de cincuenta céntimos, esas madres se ponen en las colas de los pequeños supermercados para poder recoger algún que otro dinerito para poder acumularlo y así hacer un buen regalo a su hija y que su hija tenga un buen regalo para los reyes magos.

¿Sabeís amigos míos? Para mí eso ya es un regalo para los reyes. El esfuerzo que toda una madre o un padre, hacen por sus hijos es el mayor regalo de reyes que un niño puede tener. La verdad es que, ¿para que importa tener una videoconsola, o un pack de dvds o una televisión plasma? Si lo poquito que hay en esta vida uno debería de darse por sastifecho, y que cada niño debe de darse cuenta que una madre o un padre no perdura toda la vida, debemos de darle todo el cariño del mundo y si nos llegase ofrecer algo para ese día seís de enero debemos de rebolearlo al sofá y coger a nuestros padres y pedirles el mayor regalo que nosotros podamos tener, un gran abrazo que nuestros corazones choquen con sus corazones, cerrar los ojos y pensar..., ¡mi mayor regalo eres tú!

Darnos cuenta en estos tiempos díficiles que con lo poquito que recibamos en estas navidades es más que suficiente, pues lo importante es el cariño de la persona que tenemos a nuestro lado.

Gracias a todos vosotros y vosotras por leerme, lo siento necesitaba desahogarme y esta era la única manera de hacerlo.

Para terminar, aunque mi madre y mi padre no está en la situación que os he contado, siempre valoraré el gran esfuerzo que hacen ellos por mí y por todas mis hermanas, y si alguna vez leen este post, espero que ellos se sientan algún día orgullosos de mí.

Gracias papá por todo el cariño que me has dado, y gracias mamá por toda tu enorme paciencia conmigo y por estar siempre buscando las alternativas necesarias para hacerme feliz.

Y a todos vosotros, ¿me podeís dar un abrazo?

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